

Parada obligada de los jóvenes de bajo presupuesto después del cine y almuerzos rápidos, se deleitaban con los Guapos (Hamburguesa a full chola) con o sin queso, los granjeros (sándwiches de pollo), el pollo a la picnic, en una época El Vikingo (Sándwich de filete de pescado), las arepitas y para los niños las Tropiloncheras.
La llegada de las cadenas norteamericanas hicieron desaparecer poco a poco los Tropiburger a finales de los 80, aunque todavía quedan unos pocos locales uno de ellos ubicados en el Metrocenter del silencio.